Hoy el Patronato para la Preservación del Centro Histórico de la Ciudad de Mérida, Yucatán, A.C. cumple 22 años de vida. Dos décadas y un poco más dedicadas a cuidar, defender y darle voz al espacio que más amamos: nuestro Centro Histórico.
Hablamos del segundo centro histórico más grande del país, solo después del de la Ciudad de México. Con una extensión de aproximadamente 8.795 km², este sitio tan emblemático tiene una característica única: es un centro de uso mixto. Aquí conviven familias en sus casas de antaño con negocios de comida, talleres, hoteles, tiendas y todo tipo de actividades. Esa mezcla lo hace vibrante, lleno de historias, recuerdos, tradiciones… y sí, a veces también un poco caótico, pero justamente en esa diversidad se encuentra su encanto.
Durante estos 22 años, dentro del Patronato hemos aprendido que el Centro Histórico nunca se deja comprender del todo: cambia, se transforma, late. Hemos podido conocer sus diferentes caras y fachadas, nos hemos acercado a sus barrios y vecinos, a sus mercados y locatarios, a sus transeúntes y residentes…
Nuestra labor se refleja en proyectos y campañas que buscan no solo embellecer, sino también cuidar y sensibilizar:
- Centro Histórico Vivo, que documenta y promueve la vida cultural que florece en estas calles.
- Pinta tu Fachada, un programa que ha permitido el renacer muchas de las fachadas históricas que nos rodean.
- La campaña híbrida de Céntrate en lo Limpio y el programa Actitud Positiva, que invitan a mantener nuestro espacio común limpio y digno, porque el cuidado del patrimonio empieza desde lo cotidiano.
- Núcleo Vivo, que busca la revitalización de ciertos espacios estratégicos de gran tránsito ubicados en el corazón del centro.
El Centro Histórico fue, es y seguirá siendo nuestro campo de acción y también nuestro hogar. En estos 22 años hemos tejido alianzas con instituciones, universidades y organismos de la sociedad civil, porque solo en conjunto podemos lograr que este patrimonio viva, crezca y se preserve para las generaciones futuras, porque el patrimonio histórico de la ciudad no se limita a los sitios más emblemáticos que lo componen, también involucra cada recuerdo, experiencia y sonrisa de las personas que transitan en el y convierten estas calles en pieza esencial de su vida cotidiana.
Hoy celebramos con entusiasmo el camino recorrido, agradeciendo a quienes han sido parte de esta historia y reafirmando nuestro compromiso: seguir trabajando en pro de la recuperación, preservación y difusión del Centro Histórico de Mérida, porque este espacio, sin importar el paso de los años, vive en cada uno de nosotros.



