Por: Renata Resendiz y Tehimely Marrufo

El año ha transcurrido rápidamente, y sin darnos cuenta, noviembre ha llegado: en medio de sonrisas, nostalgia y recuerdos, el Janal Pixán marca un punto de partida para quienes lo celebramos año con año.

Una breve historia de la celebración 

Esta tradición, profundamente arraigada a nuestras raíces, representa mucho más que un homenaje a aquellos que se han adelantado en el camino: es una manifestación viva de identidad, memoria y amor incondicional. Sus orígenes se remontan a la época prehispánica, momento en el que la idea de la muerte estaba ligada al concepto de “tiempo” concebido por los mayas. Dicha civilización vislumbraba la ceiba como un árbol sagrado, y era el lugar en el que los ciclos de los humanos se enlazaban a las secuencias divinas que regían sus destinos. De esta manera, sus manifestaciones culturales se vieron afectadas por esta cosmovisión, incluidos los cultos a la muerte.

En ese sentido, para los mayas el “Pixán” era un elemento obsequiado por los dioses al momento de su concepción, y simboliza el vigor de cada persona, el cual viajaría al inframundo tras el descenso del individuo. Además, tenían la creencia de que los caminos de los vivos, muertos y dioses estaban unidos por medio de senderos en forma de serpiente, mismos que eran preservados a través de ritos y plegarias.

Tras la conquista, la tradición evolucionó a consecuencia de la evangelización, sustituyendo el Janal Pixán por Día de todos los santos, configurándose un sincretismo entre la tradición maya y las prácticas católicas, así como al concepto de la muerte y el inframundo.

 

¿Janal o Hanal?

Hacia 1984, intelectuales yucatecos formaron una Comisión de Difusión del Alfabeto Maya, con el propósito de normalizar y estandarizar el lenguaje, por tal razón, generaron un alfabeto práctico a través del Acuerdo de 1984. Si bien, aquel conjunto ha recibido críticas, se tomó como base para realizar modificación a ciertas expresiones del idioma, entre las que se encuentra la sustitución de la “H” por la “J” en lo referente al Janal Pixán. 

La justificación recae en que la letra “H” no contaba con una función propia dentro del alfabeto maya, pues su sonido era el mismo que el de la “J”. Por lo tanto, se estandarizó el uso de la “J” para representar el sonido

La festividad en la era contemporánea

A través de estas celebraciones en la época contemporánea, las familias yucatecas nos reunimos para rendir tributo a las almas que regresan y nos visitan en este plano, haciendo que las casas y las calles de la ciudad se llenen de vida, colores y sonrisas que trascienden generaciones.

Para muchos, estas fechas son la oportunidad perfecta para transmitir y sensibilizar a las juventudes e infancias el valor de las costumbres que hemos heredado de nuestros antepasados, porque la muerte no es un adiós eterno, sino una nueva forma de presencia. Preparar un altar, encender una vela y colocar flores es, en realidad, una manera de decir: “te sigo queriendo”.

De esta forma, el Janal Pixán se convierte en un puente entre mundos, tiempos y memorias que renuevan el alma de lo tangible e intangible ya que, cada año, los espacios emblemáticos de nuestro Centro Histórico también se transforman en escenarios de encuentro y celebración con altares, exposiciones, música y recorridos que invitan a vivir nuestra herencia, pues la memoria también transita en lo colectivo.

Actividades con motivo al Janal Pixán 2025

Este año, actividades como la Muestra Estatal de Altares, la Noche Mexicana del Día de Muertos, el Paseo de las Ánimas, el Desfile de Catrinas, la vaquería en los bajos del Palacio Municipal y los distintos eventos realizados en el marco de esta celebración hicieron de esta edición algo digno de recordar, pues en cada una de estas manifestaciones, el Centro Histórico se convierte en el corazón de esta tradición al convertir lo individual en un espacio colectivo donde el patrimonio cultural sigue más vivo que nunca.

Vivir el Janal Pixán es reencontrarse con el alma de Mérida: es escuchar las voces de quienes explican sus significados y reconocer, en cada vela encendida, una historia de vida que transita hacia la eternidad.

 

 1 Buenfil, Valerio; Tamayo, Teresa y Rodriguez, Juan Carlos. Hanal Pixan: Alimento de las animas
2
Lehman, Christian. Variación y normalización de la lengua maya
3  INALI. Normas de Escritura para la Lengua Maya